Así fue la puesta a punto del nuevo Sommes Demode: cómo escogimos el local, el proyecto de diseño con A54insitu y la ejecución de la obra.

Recientemente y antes de que se desatase esta locura llamada Coronavirus y apellidada Pandemia, Sommes Demode estaba de celebración. El día 9 de marzo, después de meses de trabajo, abrimos las puertas de nuestra nueva tienda física, muy ilusionados y también algo nerviosos.

Tras seis años en la Plaza San Pedro Nolasco, nos trasladábamos a un nuevo emplazamiento en la mítica Calle Espoz y Mina. Llevábamos semanas poniendo a punto nuestro nuevo local y finalmente nos mudamos a principios de marzo. No imaginábamos que días después tendríamos que cerrar durante un tiempo que, a día de hoy, sigue siendo indefinido.

No os vamos a engañar. Esta noticia fue un auténtico jarro de agua fría. Pero a pesar de todo ello, continuamos igual de ilusionados, con ganas de volver a nuestra preciosa tienda y sobretodo, optimistas por un futuro que estamos seguros de que será brillante. ¿Por qué? Muy sencillo. Porque tenemos unas clientas maravillosas que nos han apoyado desde el principio y en cualquier ubicación: VOSOTRAS.

Pero no nos adelantemos. Empecemos por el principio.

Durante los seis años que hemos permanecido en la Plaza San Pedro Nolasco, Sommes Demode ha ido evolucionando y creciendo. Hemos sido muy felices en nuestra querida plaza, pero la tienda que abrimos en 2013 ha cambiado y no es la misma que en sus comienzos.

Por aquel entonces éramos dos jóvenes ilusionados con este pequeño pero gran proyecto que nos traíamos entre manos, pero también, por qué no decirlo, algo inexpertos en la aventura de emprender. Nuestra vida laboral nunca había estado relacionada con el mundo del retail, pero no nos han faltado ganas de aprender y avanzar junto a Sommes Demode. Aunque ha habido etapas complicadas y duras para nuestro negocio, en general la evolución de la tienda siempre ha sido muy positiva.

Comenzamos con una tienda física no demasiado grande, aunque tampoco pequeña. Un año más tarde, lanzamos nuestra primera tienda online y también nos convertimos en padres. Todo ello supuso un punto de inflexión en Sommes Demode, ya que desde ese momento pasamos a tener dos tiendas... y un hijo.

Fue un momento duro. Jon, nuestro pequeño, requería toda nuestra atención. Y por supuesto, la tienda también. Pero siempre hemos tenido claras cuáles son nuestras prioridades en este sentido y durante al menos un año, el crecimiento de Sommes Demode se estancó.

Como todas las etapas de transición, tuvimos que replantearnos muchas cosas y tomar algunas decisiones. Resurgimos de esa época fuertes y con las ideas más claras.

Siempre hemos invertido mucho tiempo y esfuerzo en nuestra web y desde entonces, más. Pasamos de hacer nosotros las fotos en la calle y gestionar absolutamente todo, a contar con fotógrafa, diseñadora gráfica, diseñador web y modelos. Esto, unido a la evolución de la tienda física, ha hecho que Sommes Demode cuente con más prendas, calzado y accesorios de los que tenía al principio. Toda esa ropa ocupa un espacio considerable. Espacio que, como vosotras mismas habéis comprobado, ya no teníamos en nuestra anterior tienda.

Esto comenzó a ser un "problema" para nosotros hace dos años. El local de la Plaza San Pedro Nolasco se nos había quedado muy pequeño y sentíamos que no exprimíamos el potencial demode al cien por cien. Debíamos buscar una nueva ubicación, más grande y espaciosa, para avanzar. Sin duda, merecía la pena invertir en un nuevo espacio para continuar nuestra aventura. Pero... ¿lo encontraríamos?

La respuesta ya la conocéis y esta fue nuestra cara al encontrarlo.

Teníamos claro que queríamos continuar en la misma zona en la que estábamos, el Casco Viejo. Durante dos años permanecimos atentos, al acecho cual cocodrilo en su charca. En nuestros paseos de casa a la tienda, de la tienda a casa, abríamos bien los ojos a la espera de que, ante nosotros, apareciera EL LOCAL.

Y fue precisamente en un paseo desde la tienda, pero no hacia casa, cuando lo encontré. Finales de octubre, la una del medio día. Estaba distraída y andaba deprisa, porque iba a buscar a nuestro hijo al colegio y llegaba un poco-bastante tarde. Y entonces así, sin más, tuve el flechazo. Supe que sería él en cuanto lo vi. Suena a película de Hollywood, lo sé. Esas historias románticas que todos sabemos que no existen. Pero, en este caso, sucedió así. Es curioso, porque sabíamos de la existencia de este local desde hace un tiempo. Lo habíamos visto buceando por Internet, pero no había llamado apenas nuestra atención. Pero al verlo aquel día, así, fui consciente de que ese local tenía mucho potencial y Sommes Demode encajaba a la perfección entre sus columnas, sus techos altos y su fachada majestuosa.

Dos días después estábamos visitándolo y todo aquello que intuí al verlo desde fuera no hizo más que confirmarse. No lo pensamos demasiado y firmamos el contrato casi inmediatamente. El siguiente paso era buscar un estudio de arquitectura e interiorismo. Debíamos adaptar el local a nuestro estilo, dejando atrás el aire de boutique vintage que tenía el antiguo Sommes Demode, con el que ya no nos identificábamos, pero conservando la calidez y alegría que siempre ha respirado nuestra tienda. 

También con ellos lo tuvimos claro. Contactamos con A54insitu, un estudio de arquitectura e interiorismo que ya seguíamos desde hace un tiempo. Captaron desde el primer momento lo que estábamos buscando, adaptándose a nosotros y a nuestras necesidades a la perfección. Queríamos un espacio con una decoración neutra, pero que contase con pequeños detalles que aportaran calidez y modernidad. Por supuesto, también había que acondicionar el local para que la climatización y la iluminación fuesen adecuadas y toda la ropa y los looks lucieran correctamente. Ha sido un verdadero placer trabajar con ellos en todas y cada una de las fases del proyecto.

Así estaba el local cuando lo vimos por primera vez.

Comienzo de las obras.

El local, ya pintado, con el nuevo suelo y la iluminación y climatización a punto.

El resultado final.

A54insitu nos presentó su proyecto de diseño en diciembre y después de Navidad, en enero, comenzamos las obras. Dejaré las partes más técnicas a ellos, que son los profesionales. Podéis leer estos dos post que nos dedican en su web aquí y aquí.

Tan solo diré que consiguieron aprovechar al máximo ese potencial que mencionaba antes y con el que ya contaba el local, como las columnas y los techos. El suelo original era de mosaico, pero no encajaba con nuestra idea y no se encontraba en buen estado. Implementaron en esa arquitectura propia del local elementos totalmente acordes al espíritu Sommes Demode, como el mostrador y su efecto terrazo, la iluminación de la parte central, las grandes y llamativas plantas o el escaparate y su rótulo de caja de luz.

A veces una imagen vale más que mil palabras y a continuación podéis comprobar cuán parecido es el resultado final a la idea que nos plantearon al principio.

El local, antes del cambio.

El proyecto de diseño que nos presentó A54insitu.

Resultado final.

Acompañando al cambio de local y de forma paralela, trabajamos junto a Jesana Motilva en el diseño de una nueva imagen gráfica para Sommes Demode. El lavado de cara debía ser completo y el nuevo logo tenía que encajar con esta nueva tienda física. Creo que lo conseguimos.

Esperamos que hayáis disfrutado de la historia que hay tras el nuevo Sommes Demode. Ha sido un proceso muy enriquecedor, que nos ha permitido seguir aprendiendo y sobretodo, evolucionando.

Ojalá podáis visitar nuestra tienda física pronto, cuando esta situación se estabilice. Mientras, seguiremos viéndonos virtualmente, a través de la tienda online y en las redes sociales. ¡Gracias por estar ahí!