Muchas cosas me están gustando de vivir en Madrid.
'La capi' ofrece múltiples planes de ocio realmente interesantes. En Zaragoza también los hay, sí, pero no con la variedad con la que se encuentran aquí.
Monólogos (a Goyo Jiménez os recomiendo ver), musicales (y no sé si lo sabréis, pero no solo está El Rey León, hay más), cines en los que disfrutar de películas "independientes" (AKA pelis-postureo), restaurantes exóticos y originales (y también de los de toda la vida de Dios), tiendas chachimolonas (ya os imaginaréis: algo que tengo híper-controlado desde el minuto uno), teatros por doquier (que me gusta a mí una obrita)... etecé, etecé, etecé.
PERO. Que os lo digo yo muchas veces, siempre hay uno.
En mis pocos días madrileños ya he notado algunas pequeñas pero grandes carencias que tiene la capital...
El metro, ese diablo hecho medio de transporte.
El pasado miércoles fue San Isidro. Esperaba con ansias este día de fiesta en mitad de la semana, tras estar trabajando como una mula el lunes y el martes.
Quería ir al centro, pasear y relajarme.
Escogí el metro para desplazarme hasta allí y... en qué momento me decanté por ello.
Me subí en una de esas paradas en las que hay que andar tres kilómetros hasta llegar al andén correspondiente. Juro que estuve veinte minutos subiendo y bajando escaleras, girando a derecha e izquierda y... ¡el maldito metro no aparecía!
Algo positivo salió de todo esto: mi periplo subterráneo me recordó a "El Grand Prix", uno de mis programas favoritos cuando era pequeña.
Encontrar unas zapatillas de andar por casa es misión imposible en Madrid.
No os riáis, no. Al parecer, aquí las zapaterías (perdón, boutiques de calzado), no ofrecen este artículo. La gente que vivimos en Madrid molamos demasiado como para ir por casa con este tipo de calzado. Ahora lo hipster es andar con calcetín gordo y pillar un resfriado.
Tan solo topé con pantunflas en Ulanka (donde costaban 25 euracos, ojo al dato), H&M y Women's Secret. Será que no busqué lo suficiente, quizás.
En Zaragoza estamos mal acostumbrados, de acuerdo.
Hasta dando una patadica a una piedra encontrará un maño un Frutos Secos "El Rincón".
Pero no creo que pida demasiado si digo que podría haber más tiendas de chuches en Madrid.
Un momento. Seré tonta. No contéis nada, que se quede esto entre nosotros. Yo misma montaré mi propia cadena de frutos secos. ¡¡Me haré de oro!!
Lo veo: Frutos secos y chuches "Démodé", el lugar en el que picotear bien. Juju.
Eso sí. ¿Sabéis a qué sitio no le puedo sacar ni una sola pega?
El Retiro. Lo que me gusta a mí un parque bien cuidao.
Allí estuve pasando la mañana del sábado ayer;)
¡Besos para todos!
Y si queréis ver un look más,
AQUÍ os dejo con una nueva entrega de streetstyle en La Blogueresca.